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Una colección en expansión (1900-1980). Nuevas adquisiciones

Una colección en expansión (1900-1980). Nuevas adquisiciones

Publicado el 10/04/2026
Foto Comunicaciones Serpat
Serie fotográfica Autorretrato de la fotógrafa brasileña Inés Paulino
El Museo Nacional de Bellas Artes presenta sus nuevas obras.

El Museo Nacional de Bellas Artes de Santiago (MNBA) inauguró la muestra “Una colección en expansión (1900-1980). Nuevas adquisiciones”, que ponen a disposición del público una selección de obras incorporadas en 2025, dando cuenta del crecimiento y actualización de su catálogo.

La exposición reúne 18 piezas recientemente adquiridas, curadas por el equipo del MNBA, que forman parte de un conjunto inédito de 55 nuevas obras. Se trata de un grupo significativo compuesto principalmente por artistas nacionales y por mujeres artistas, que permite fortalecer y ampliar los relatos históricos y temáticos que el museo ofrece a sus visitantes.

Presente en la inauguración de la muestra el subsecretario de Patrimonio Cultural, Emilio De la Cerda, valoró el fortalecimiento del acervo del museo a partir de las obras incorporadas, “es relevante porque incorpora a la colección del museo obras muy importantes de la propia historia del arte en Chile. Y equilibra artistas que no estaban en nuestra colección y también grupos de mujeres que estaban menos representadas. Por tanto, tiene un valor intrínseco por la naturaleza de la colección que se incorpora. Pero además tiene un valor simbólico muy relevante en el que se demuestra que el museo es una entidad en expansión, activando toda la capacidad de investigación y curatoría que el propio museo tiene”.

Las nuevas obras abarcan pintura, escultura, fotografía, gráfica y textil, de distintos períodos y generaciones. Este conjunto enriquece el patrimonio cultural resguardado por el MNBA y amplía las posibilidades para la investigación, la curaduría y la mediación con los públicos, ofreciendo una lectura más diversa y compleja de la historia del arte en Chile.

Todas las piezas que ingresan a la colección son registradas fotográficamente, catalogadas y sometidas a un exhaustivo reporte de conservación, además de contar con embalajes especialmente diseñados para asegurar su preservación a largo plazo.

“Como museo público nos parece que es elemental poder dar a conocer a la ciudadanía las obras que el Museo adquiere, dado que es patrimonio de todas las personas. En esta ocasión, presentamos una selección que transita entre las décadas de 1900 y 1980, centrándonos en distintas temáticas, que enriquecen los relatos de nuestro patrimonio artístico. Destacan las obras que fueron parte de la Exposición Internacional del Centenario, por mucho tiempo exhibidas en el Club de la Unión, así como significativas obras realizadas por mujeres artistas. En general, todas permiten completar repertorios iconográficos, subsanar algunos vacíos autorales, temáticos e históricos presentes en la Colección MNBA”, explicó Varinia Brodsky, directora del MNBA.

 

Recuperar historia, visibilizar nuevas voces 

Entre las obras exhibidas destacan seis piezas que estuvieron en la colección del Club de la Unión, entre ellas un retrato realizado en Europa por Alfredo Valenzuela Puelma y tres pinturas que formaron parte de la Exposición Internacional del Centenario de 1910, realizada cuando se inauguró el actual edificio del Museo en el Parque Forestal. Su incorporación constituye una recuperación simbólica de un momento clave para la cultura nacional y permite que hoy estas obras puedan ser apreciadas públicamente.

Dentro de este conjunto hay dos obras que dan cuenta de la participación activa de las mujeres en eventos internacionales a comienzos del siglo XX: Ludmilla [Luma] Von Flesch-Brunningen, pintora de origen checo, y Thérèse Marthe Françoise Cotard-Dupré, artista francesa. Sus obras son escasas, ya que muchas se perdieron durante la Primera Guerra Mundial, lo que hace especialmente relevante su presencia en la colección.

La muestra incluye también la pintura Caseríos de Valparaíso (ca. 1911), de Alfredo Helsby, que ofrece una mirada social sobre la conformación urbana del puerto y amplía la lectura habitual de su obra, conocida principalmente por paisajes naturales.

Entre las artistas chilenas, resalta el Retrato de Matilde Pérez, realizado por Ana Cortés, Premio Nacional de Arte 1994. Su incorporación no sólo aumenta la presencia de Cortés en el acervo del museo, sino que contribuye al rescate de retratos de artistas chilenas y a visibilizar las redes profesionales y afectivas entre mujeres artistas. En la misma línea se presenta la pintura Germinal cuatro (1971), de Carmen Piemonte, que permite profundizar en su aporte a la abstracción geométrica en Chile.

Asimismo, se exhiben obras que exploran nuevas materialidades e imaginarios. Es el caso de Pachamama (1981), de la artista textil Ester Chacón, que cruza las fronteras entre lo textil, lo pictórico y lo escultórico. Desde la investigación sobre los objetos cotidianos, tres grabados de Carlos Peters rompen la lógica tradicional de la representación, al trabajar directamente con la huella de los artefactos sobre el papel.

Ya entrados los años 80, se suma la icónica serie fotográfica Autorretrato, de la fotógrafa brasileña Inés Paulino, una de las fundadoras de la Asociación de Fotógrafos Independientes (AFI). El conjunto, compuesto por 115 piezas, retrata a numerosas personalidades del mundo cultural, intelectual y artístico de la década de 1980, y se ha convertido en un testimonio fundamental de esa época.

La exposición incorpora también piezas que provienen de muestras recientes del MNBA. Entre ellas, la escultura Mujer indígena (1924-1929), de Laura Rodig, exhibida en Luchas por el arte (2022-2024); Pachamama, de Ester Chacón, y Proyecto traslado (1981), de Alicia Villarreal, ambas presentadas en la muestra Asir la vida. Mujeres artistas en Chile (1965-1990) en 2024. Como nexo con la mirada contemporánea, se incluye la pintura de gran formato Cordillera Darwin (2020), de Josefina Guilisasti, que representa el relieve de la cordillera de los Andes como un referente de arraigo al territorio.

Parte de las obras exhibidas fueron restauradas especialmente para esta exposición por el equipo del área de Gestión Patrimonial del Museo, con trabajos de limpieza, conservación y acondicionamiento de lienzos y marcos, en particular en el caso de las obras provenientes del Club de la Unión.

 

Cómo crece la colección del Museo 

Las 55 obras adquiridas en 2025 ingresan a la Colección del MNBA a través del trabajo del Comité de Adquisiciones, integrado por profesionales especializados del museo. La selección se realiza bajo criterios definidos y alineados con las directrices de la dirección, considerando tanto la oportunidad de acceso a determinadas obras como las necesidades detectadas a partir de la investigación histórica y curatorial.

Estas adquisiciones buscan subsanar brechas y omisiones históricas, incorporar artistas jóvenes y fortalecer la presencia de mujeres en la colección. Más del 50% de las obras adquiridas corresponde a artistas mujeres, lo que constituye un avance importante en la reducción de las brechas de género. Al mismo tiempo, se apuesta por artistas vivos y por miradas descentralizadas del arte chileno, entendiendo que el patrimonio se construye también desde el presente.

La muestra “Una colección en expansión (1900-1980). Nuevas adquisiciones”, se presenta desde el 9 de abril en el Museo Nacional de Bellas Artes, en Santiago, y no tiene por ahora una fecha de término definida. El acceso es gratuito.

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