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Museo de Ciencia y Tecnología celebró sus 40 años y la nueva etapa que vivirá desde 2026

Museo de Ciencia y Tecnología celebró sus 40 años y la nueva etapa que vivirá desde 2026

Publicado el 08/01/2026
Recorrido de autoridades por el Museo de Ciencia y Tecnología
Con una ceremonia realizada en el “Partenón”, edificio de 140 años de antigüedad que es su sede en el Parque Quinta Normal.

Con la presencia de la ministra de las Culturas, Carolina Arredondo, la directora del Servicio del Patrimonio, Nélida Pozo, el subsecretario de Telecomunicaciones del Ministerio de Transporte y Telecomunicaciones, Claudio Araya, y autoridades de la Municipalidad de Santiago, el Museo de Ciencia y Tecnología celebró oficialmente sus 40 años de vida con una actividad encabezada por el director del museo, Nicolás Troncoso. Se realizó en el “Partenón” del Parque Quinta Normal, un edificio inaugurado en 1885 y que es su sede desde su fundación en 1985.

La ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Carolina Arredondo Marzán, afirmó que: “Este Museo fue concebido con una identidad profundamente chilena: conectada con nuestra historia y con los procesos de desarrollo científico y tecnológico del país. Desde sus inicios ha sido reconocido como un verdadero laboratorio educativo, que ha permitido que miles de estudiantes puedan vivir la experiencia de aprender ciencia no solo leyendo, sino que, también observando, experimentando y participando”.

“Estamos finalizando una etapa que fue bastante compleja a partir de la pandemia, cuando tuvimos que cerrar por falta de recursos y profesores. Después de mucho bregar ahora iniciamos otra etapa con el apoyo formal del Estado, a través del Ministerio de las Culturas, y la incorporación de museo a una glosa de fondos basales de financiamiento”, agregó Nicolás Troncoso, director de la Corporación Privada para la Divulgación de la Ciencia y Tecnología.

Durante la jornada se inauguró la muestra con que el museo inicia el verano 2026. Nuevas vitrinas en salas exhiben piezas seleccionadas de su colección, como el fonógrafo de comienzos del XX y la primera grabación que se conoce del Himno Nacional de Chile, un cilindro de cera de 1905.

Además, bajo el epígrafe “Hecho en Chile, bien hecho”, el museo expone piezas y productos tecnológicos fabricados en nuestro país: un terminal de telégrafo de la década de 1920, una radio de la década de 1960 y un televisor Antu de 1971, junto con tres antiguos potes de crema Nivea, pertenecientes a la fábrica chilena, como representación de la tecnología química surgida en Chile.

Una tercera vitrina exhibe los anteojos y la lapicera de marca Birome que pertenecieron al rector de la U. de Chile Juan Gómez Millas, cuya esposa, la intelectual Grete Mostny, legó al museo como una de sus fundadoras en 1985. “Los anteojos representan la visión que tiene el museo, mientras que el bolígrafo, una pieza de delicada tecnología con que Gómez Millas firmó cientos de diplomas de titulación, representa la labor educativa que tenemos aquí”, dijo Nicolás Troncoso.

Un millón y medio de amigos

Como parte de su misión educativa, el Museo de Ciencia y Tecnología recibe a más de 1.200 colegios cada año, con una propuesta pedagógica dedicada a ampliar los conocimientos que los niños reciben en sus salas de clases. A través de simples experimentos a cargo de profesores especializados del museo, ellos aprenden de física, geología, astronomía y sonido, además de conocer la evolución de la tecnología en materia de audio e imagen, a través de la muestra permanente en sus salas.

En total, en 40 años, el museo ha recibido a más de un millón de estudiantes. El valor de su entrada es de $1.500 para adultos y $1.000 para niños y personas de la tercera edad, siendo gratuito para menores de 5 años y para personas con discapacidad.